Un partido de local en el Mercedes-Benz Stadium es el evento regular más ruidoso de Atlanta, y es la gran parada donde el viaje no necesita auto. Setenta mil personas, una tribuna de aficionados que hace temblar el concreto, y un acceso caminable desde Downtown o Castleberry Hill. Esta página es para el viajero que quiere el partido sin el lío del estacionamiento: cuánto cuesta realmente un día de partido en tiempo y dinero, cómo llegar en tren, y qué hacer con el resto de tu fin de semana.
Antes del inicio, alrededor del estadio
Cómo llegar sin auto
El estadio está en el borde oeste del Downtown, que es lo mejor que tiene. La estación Five Points de Marta es el centro de todas las líneas y te deja dentro del circuito, lo que significa que puedes caminar hasta las puertas desde ahí sin tocar una calle con autos. Desde el norte, Midtown está a una parada en la línea Red o Gold, así que un hotel ahí es una opción genuina y no un compromiso. Castleberry Hill, al otro lado del estadio, tiene servicio de la estación Garnett en esas mismas dos líneas. Cada una de esas estaciones es una estación de ciudad normal: iluminada, con personal, concurrida en un día de partido. No necesitas un rideshare, y a la salida te alegrará no haber pedido uno.
La trampa es el estacionamiento. No manejes al estadio y busques un lote. Las manzanas justo alrededor del Mercedes-Benz Stadium se llenan horas antes del inicio, los precios suben a medida que se acerca la hora de comienzo, y las salidas después del silbatazo final son una fila lenta de luces de freno sin atajo. Si tienes que manejar porque vienes de fuera del perimeter, estaciona en una estación de Marta con lote y toma el tren. Eso convierte la peor parte de la noche en un viaje en tren fijo y predecible. El tren de regreso va lleno pero avanza, y la multitud es parte del ambiente y no un problema que resolver.
Caminar es la otra opción real y la ciudad lo recompensa. El lado del gulch del estadio conecta con el Home Depot Backyard y de ahí con las calles de Castleberry Hill, que es una caminata corta y plana con una mezcla de viejos almacenes de ladrillo y bares más nuevos. Los hoteles del Downtown están del otro lado y la caminata tiene un largo similar: una ruta directa y bien iluminada con muchos otros aficionados en ella. Usa zapatos en los que puedas estar de pie varias horas. El acceso no es una caminata larga, pero estarás de pie antes y después del partido, y el pavimento no le importan tus planes.
Cuánto cuesta un día de partido
Las entradas son el gasto principal y están por niveles, lo que significa que el precio depende por completo del rival, la competición y lo bien que esté jugando Atlanta United. Un partido de liga entre semana contra un equipo menos llamativo no es lo mismo que un partido de fin de semana contra un rival o una noche de copa. Como esos niveles cambian, esta página no publica una cifra. Consulta la página de entradas del propio club para el partido que quieras y mira el mercado oficial de reventa si la asignación principal se ha agotado. La grada de animación es la forma más barata de entrar y el lugar más ruidoso para estar, pero es de pie, es constante y no es para quien quiera sentarse y mirar.
Todo lo que rodea a la entrada es modesto si has cogido el tren. El billete de MARTA es un único gasto pequeño por trayecto y es la misma tarifa que pagarías por cualquier otro viaje en la ciudad, así que no hay recargo de día de partido que absorber. La comida y la bebida dentro del estadio tienen el precio de cualquier otro gran recinto estadounidense: cuenta con pagar más que en un restaurante de barrio y con una cola en los puestos más concurridos del pasillo. El Home Depot Backyard de al lado suele tener su propia oferta de comida y bebida antes del saque inicial, que es una forma de comer antes y entrar con la multitud en lugar de pelearte por un mostrador dentro.
El veredicto honesto sobre la relación calidad-precio es que un partido es un buen uso de una noche solo por el ambiente, aunque no sigas la liga. Donde la gente gasta de más es en el último tramo: un pico de precio de un coche de alquiler con conductor tras el pitido final, una plaza de aparcamiento de última hora cerca de las puertas o un taxi porque el tren parece lleno. Las tres cosas cuestan mucho más que el tren y ninguna te lleva a casa más rápido. Presupuesta la entrada, el tren y lo que comas, y la noche se mantiene razonable. Presupuesta la comodidad al final y el coste sube mucho sin ninguna ganancia.
Cuándo llegar y cuándo irse
Llega antes de lo que crees que necesitas y trata la hora previa al saque inicial como parte del evento y no como tiempo muerto. La zona de fuera del estadio se llena, el Home Depot Backyard está lleno de gente comiendo y bebiendo, y el paseo desde Five Points o Garnett es más agradable cuando no lo haces corriendo. Las puertas abren bastante antes del inicio, y pasar el control de seguridad y encontrar tu sección lleva más tiempo en una noche llena que en una tranquila. Si quieres ver salir a los equipos y oír el fondo de animación a todo volumen, estate dentro y sentado antes de los himnos, no en la cola de un torniquete.
Irse es donde se gana o se pierde la noche. El pitido final libera a setenta mil personas por las mismas pocas salidas en el mismo momento, y los pasillos, las escaleras y las entradas de la estación se estrechan a la vez. Tienes dos opciones sensatas. La primera es quedarte quieto un rato: deja que las gradas se vacíen a tu alrededor, mira cómo se despeja el campo y sal a una multitud que se va reduciendo. La segunda es irte unos minutos antes del final si el resultado está decidido y te importa más el tren que el último pase. Lo que no deberías hacer es salir justo al pitido y esperar una salida rápida. No será rápida.
Una vez fuera, el tren es la forma más rápida de llegar a casa y sigue lleno. Los trenes en Five Points y Garnett pasan con frecuencia después de un partido y los andenes están gestionados, así que la espera es corta aunque la cola parezca larga. Si vas andando a un hotel de Downtown o Castleberry Hill, las primeras manzanas son lentas y luego se abre, y pasarás junto a mucha gente haciendo lo mismo. La ciudad de noche alrededor del estadio está activa en un día de partido, no vacía. Si vas solo, sigue el flujo de la multitud hacia tu estación o tu hotel en lugar de desviarte por calles secundarias.
Convertirlo en un fin de semana
Un partido es una noche, no un fin de semana, así que arma todo alrededor de eso en vez de tratarlo como el viaje entero. El Martin Luther King Jr. National Historical Park está a un viaje corto o una caminata larga desde Downtown y es lo único de la ciudad que justifica una mañana por sí solo. El Center for Civil and Human Rights está cerca y es lo otro. Ambos son bajo techo, ambos son intensos en el mejor sentido, y ambos se disfrutan mejor en una mañana fresca que apretados antes del saque inicial. Si te alojas en Castleberry Hill o Downtown, puedes combinar uno de ellos con una tarde de vuelta en tu hotel y aun así llegar al estadio con buen tiempo.
Castleberry Hill en sí merece una hora. Es el antiguo distrito de almacenes a las puertas del estadio, con galerías, bares y restaurantes en edificios de ladrillo, y es donde comes antes de un partido si quieres algo que no sea comida de estadio. El Home Depot Backyard es la otra opción previa al partido: un espacio abierto junto al estadio con comida, bebida y una multitud que se va formando hacia el saque inicial, y es el lugar más fácil para empaparte del ambiente sin tener aún una entrada en la mano. Ninguno de los dos es un destino en sí mismo. Los dos convierten las dos horas antes de un partido en algo mejor que estar de pie en un pasillo.
A quién no le encaja este fin de semana: a quien quiera una noche tranquila y temprana, a quien no pueda estar de pie mucho tiempo o caminar una milla por una ciudad, y a quien trate un partido de fútbol como un espectáculo pasivo. El fondo de animación es ruidoso durante todo el partido y la vuelta es entre una multitud. Si quieres teatro, comodidad y un asiento garantizado sin estar de pie, compra un asiento en una sección más tranquila y coge el tren en ambos sentidos, o sáltate el partido y pasa la noche en un restaurante. La ciudad tiene muchos, y el estadio seguirá ahí la próxima temporada.
Esta página se elabora a partir de la información publicada por el recinto y de nuestras propias comprobaciones de barrio, no de una visita. Los horarios de apertura, las salidas de entradas y los precios no se publican aquí porque cambian, y una cifra equivocada arruina la mañana a alguien. Algo que no se puede medir desde un escritorio es lo ruidosa que es en realidad la grada de animación cuando toda la tribuna está en pie, que es lo único que hace que un partido valga el viaje incluso para un neutral. Nada en esta página es publicidad pagada y a ningún recinto se le dijo que íbamos a escribirla. Consulta la página del propio recinto para tu fecha.
Lee el método ↗